Torreznada con huevos

O sobriño de Melle pensou que traguería dúas iemas, i antoxóuselle de desaúno unha torreznada, e cando xa se engurraban os liscos no sartén, partíu o ovo nun prato pra batelo, i o ovo, por dedentro, estaba valeiro de crara e iema, e somentes gardaba un sobre, no que estaba escrito con letra de lápiz tinta –letra comprobada do finado Melle- ésto “Amañái la chimenea. Tu tío que lo es Victoriano Melle”

El sobrino de Melle pensó que traería dos yemas, y se le antojó de desayuno una torreznada, y cuando ya se arrugaban los liscos en la sartén, partió oel huevo en un plato para batirlo, y el huevo, por dentro, estaba vacío de clara y yema,  solamente guardaba un sobre, en el que estaba escrito con letra de lápiz tinta –letra comprobada del finado Melle- ésto “Arreglad la chimenea. Tu tío que lo es Victoriano Melle”

Escola de Menciñeiros

Este Victoriano Melle no era otro que Melle de Loboso, de quien habla Cunqueiro en Escola de menciñeiros. El hombre pidiera ser enterrado con papel, sobres y lapiz de tinta para mandar noticias desde el más allá. Dos años después de la muerte de Melle, un sobrino suyo compró en la feria de Meira dos galliñas, una negra y otra do pescozo pelado (de cuello pelado), que al día siguiente puso un huevo largo y con la cáscara manchada, huevo que, como ya vimos, no sirvió para facer la torreznada. Tampoco sirvió el mensaje para que o sobrino de Melle arreglase la chimenea, que finalmente tiró un vendaval.

También en Merlín e familia Álvaro Cunqueiro incluye los torreznos con huevos, bajo la denominación de torrezna con ovos, cuando habla de O paxe de Aviñón: “Este señor enano, dijo un mocito que allá estaba muy atento a la historia de la ratita, tanto que dejó enfriar en el plato una torrezna con huevos..”.

Claro que las referencias literarias a la torrezmada con huevos son muy anteriores a Cunqueiro. El propio Tirso de Molina, en un texto titulado Ventura te dé Dios, hijo la pone junto con albóndigas, conejos, gallinas, lomo, pichones, miel y nata:

¿Qué pecados te han traído
a la muerte convidado?
De tu madre regalado,
en tu quinta entretenido,
levantándote a las once,
y aguardándote al hogar
el lomo para almozar,
no en asadores de bronce,
como los que usa la guerra;
la torreznada con huevos
o los pichones, que nuevos
apenas pisan la tierra.

Criado entre miel y natas
sin haber visto desnuda
una espada, ¿quién te muda

que ansí malograrte tratas?


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