Freces con huevos

(…) I en limpar o forno, soltar unha hora os cans na bouza por culpa dun golpe que nos viña ás galiñas, e botarlle un canterlo a unha zoca, paséi a serán, i houbo de merenda freces con ovos,  i en anoitecendo, como tiña mandado, funme apresentar a don Merlín, que estaba vestido de cazador.

Y en limpiar el horno, soltar una hora los perros en la bouza por culpa de un raposo que nos venía a las galliñas, y echarle un canterlo a una zueca, pasé la tarde, y hubo de merienda freces con huevos,  y al anochece, como tenía mandado, me fui a presentar a don Merlín, que estaba vestido de cazador.

Merlín e familia

Después de esta tarde que relata Felipe de Amancia y en la que merendó las freces con huevos, llegaría la noche en la que el criado acompañó a Merlín para deshacer la magia que había convertido a doña Simona en cierva.

Según Eladio Rodríguez, las freces son “Comida que se hace con las borras de la mantequilla cocida, a las que se añade harina de trigo el pan migado y leche cociéndolo todo en una olla“. Según el propio Rodríguez, también se conocen como feces y fretes.

Y para feces el propio Eladio da otra definición, algo diferente de la anterior: “Comida que se hace con la bola de harina de maíz que se echa para clarificar la manteca de vaca, cuando se cuece y las borras de ésta, a las que se añade más harina y agua”.

E incluso incluye una tercera definición para fretes que tampoco coincide totalmente con las anteriores: “Comida que se hace con el poso de la harina de maíz que se echa a la mantequilla, una vez cocida, para clarificarla“.

Parece que la denominación que mejor se ajusta a la realidad es la primera, en la que se emplean las borras de la mantequilla cocida, harina o pan y leche.

Xosé Manuel Carballo Ferreiro confirma esta apreciación en su obra Don Otto de viaxe pola chaira, cuando escribe “Para la cena había matado un pollo campero la rosquillera, que preparó en guiso con patatas, muy gustoso, por cierto y, además, había hecho una fuente de freces. Les llamaban así en la comarca a una especie de dulce muy apreciado que no muchas mujeres sabían hacer y que consistía en huevos y harina fritos en la sartén con una especie de espuma burbujeante que quedaba al cocer la mantequilla. Estos dulces caseros no sólo sabían muy bien, sino que también alimentaban lo suyo“.

También el escritor de las largas barbas, que por muchos años fue cronista oficial de la ciudad de Mondoñedo, Eduardo Lence-Santar y Guitián, hace referencia a las freces en su obra:

Vense por centos merendas
De lacón e de chourizos,
D’empanadas e de frebas
De torradas e de freces,
De millos e requesón.

Pero la receta actualizada de las freces la vamos a encontrar en el libro de Mariano García y Fina Casalderrey Repostería en Galicia. La receta que publican la atribuyen a la abuela Andrea de Arzúa, siendo cómo sigue:

Receta de las freces

Ingredientes:
El poso que queda después de cocer la mantequilla
Azúcar
Miga de pan de maíz

Preparación:

Una vez cocida y colada la mantequilla, el poso que queda en el recipiente donde se coció se mezcla con la miga de pan de maíz y azúcar a gusto.

Ninguna otra información pudimos encontrar sobre las freces, así que pasamos a otro asunto.


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